JULIÁN PUCHE. LEGADO DE GRANDES FALLAS

Julián Puche Ferrándiz, nace tal día como hoy, 25 de Mayo de 1915 en Carabanchel Alto, en Madrid, CaricaturaJulianPuchetrasladándose pronto a Valencia. En 1928, posiblemente con 14 años ingresa en la Academia de Artes y Oficios artísticos de San Carlos, compaginando sus estudios de dibujo y modelado como aprendiz en el taller de Doménech ganando 1 peseta a la semana. Su padre no era demasiado partidario de esta profesión artística por lo que fuerza para que Julián aceptara un trabajo como mecánico en la empresa Hispano Olivetti. Por suerte para nosotros Julián no cesa en su empeño de desarrollar sus dotes artíticas y consigue tiempo para completar su formación trabajando en el taller del pintor y cartelista Vicente Canet Cabellón como pintor de abanicos, siendo éste artista junto con Pepe Vizcaino, amistad que fragua en el servicio militar (entonces fallero de Pelayo – Mtco. Marzal y posteriormente de la Pza. del Pilar), quienes le ponen en contacto con el mundo de las Fallas.

1943 Falla Pelayo - M. Marzal

1943 Falla Pelayo – M. Marzal

Dada su amistad antes reseñada con Pepe Vizcaíno es la Falla Pelayo – Matemático Marzal en el año 1943 quien le da la alternativa y firma su primer catafalco que llevaba por lema “La juventut de hui” estando en 2ª sección y por el que la comisión pagó 7000 pts

Pero me gustaría comentar una anécdota acaecida con la falla Pelayo en ese mismo año 1946. Da la casualidad que era presidente D. Vicente Marco Ferrer, mi yayo por parte paterna, y según relata el libro de las bodas de oro de la propia comisión parece ser que hubo bastantes problemas con la que ellos pasaron a denominar “la falla del camión” pero que realmente tenía por lema “El carrer dels camions”.

La falla se confeccionaba en el taller de Julian Puche cercano a Benimaclet y los falleros acuden al local para ayudar en el transporte de la misma. Todo iba bien en el traslado de la falla, que había costado 9000 pts., con el remate de un enorme “Tio Nelo” con una escoba sobre

1946.- Falla Pelayo - M. Marzal

1946.- Falla Pelayo – M. Marzal

un camión, hasta que la comitiva llegó a la Pza. de la Reina donde el brazo del gigantesco labrador chocó contra un tranvía rompiéndolo. Allí mismo se intentó arreglar con el poco material que disponían y llegaban a la calle Pelayo a las 23 horas aproximadamente. Comenzó la plantà y por mucho que artista y falleros se afanaban no conseguían que el brazo y la escoba se mantuvieran en su sitio. Tras la desesperación de todos se decide a las 12 del mediodía del día siguiente llamar a los bomberos quienes con una enorme escalera y muchos apuros a las cuatro de la tarde deciden dejar por imposible la plantà, resignándose a que el Tio Nelo no luciera su “granera” en esas Fallas. En 1947 el artista se quita la espinita con la comisión de Pelayo, quien de nuevo y pese a los problemas vuelve a confiar en él y con la falla “Lliteratura barata” consigue el 4º premio de la 2ª sección.

En 1951 ya consigue el premio al Millor Ninot de la sección 3ª para la falla del carrer Cavallers “Festa en l’aire”, preámbulo de históricas aportaciones a la Exposició del Ninot a lo largo de su extensa trayectoria

1959.- Ninot Indultat (Falla Pie de la Cruz)

1959.- Ninot Indultat (Falla Pie de la Cruz)

Julián Puche alcanza su consagración definitiva con la falla Pie de la Cruz de 1959 que bajo el lema “Per a ofrenar” acapara el 1º premio de 2ª categoría y el premio especial del arte. Pero lo que le catapulta es la obtención de su primer Ninot Indultat entre los 151 que concurrieron ese año a la exposición.

En 1961 Julián Puche firma su primera falla en sección Especial para la comisión de Na Jordana, posiblemente la comisión más importante en su carrera. De esta manera “Dur endavant una falla, problema de tres en raya” es la primera de una primera serie de siete

1965.- Falla Na Jordana

1965.- Falla Na Jordana

fallas consecutivas en Na Jordana. Este año le otorgan el 4º premio de especial. Es con Na Jordana en 1965 con quien consigue por primera vez el primer premio de la máxima categoría situándose por fín a la altura de los grandes artistas de su generación. “Es chopà fins la moma” era una superposición de elementos desde el cuerpo central al remate relacionados con el líquido elemento: palangana, olas marinas, sirenas, jarra y otro grupo de sirenas más pequeño en lo más alto (efecto muy utilizado). Con ella reafirma un éxito que le sonrerirá años después además de impedir que Huerta consiguiera tres triunfos consecutivos.

1970.- Falla C. Jerusalén - M. Marzal

1970.- Falla C. Jerusalén – M. Marzal

En 1970 Julián Puche asume el cargo de Maestro Mayor del Gremio Artesano de Artistas Falleros de Valencia, ostentándolo hasta 1974. Bajo su presidencia se aborda todo lo relativo a la cesión de terrenos y construcción de lo que será el Museo y Casa Gremial, así como la aprobación del Reglamento del propio Gremio.

En las fallas de 1970 y debido a probablemente a la influencia y colaboración de su hijo José, las obras de Julián Puche se decantan de forma abierta y decisiva hacia la caricatura. La mayoría de las escenas de las bases contenían un registro de caricatura contenida y trazos elegantes. Es aquí un punto de inflexión estética en su obra. Con la falla “Choriços” y para Convento Jerusalen consigue su segundo máximo galardón de especial de los cuatro que posee.

Una de las fallas más recordadas con agrado por los especialistas dada su

1971.- Falla Cvto. Jerusalén - M. Marzal

1971.- Falla Cvto. Jerusalén – M. Marzal

excelencia y valorada como una de las mejores de la historia, es la que construye Julián para Convento Jerusalen en 1971, un triunfo total de la caricatura en una impactante composición en la que se incluyen diversos niveles en las figuras

Tras cinco años de ausencia y de hacer la “puñeta” desde la competencia, Na Jordana vuelve a contratar a Julián Puche… ahora ya como un gran maestro. A la comisión del Carmen presenta una propuesta jocosa, comprometida, satírica y “brófega” bajo las pautas estéticas de la caricatura. La falla, incluso antes de plantarse, ya da mucho que hablar. Un periodista vierte ciertos comentarios

1973.- Escena tranvía falla Na Jordana

1973.- Escena tranvía falla Na Jordana

negativos sobre el argumento a raiz de la visita de las autoridades a los talleres falleros. La califica de inmoral e incluso de pornográfica lo cual provoca dos efectos complementarios: una mayor afluencia de público y una predisposición negativa del jurado. No obstante en esta falla encontramos escenas que por derecho propio pasarán a la memoria colectiva como antológicas. Una de ellas es la del tranvía: situación que se vive tras un frenazo del tranvia mientras una joven madre sujeta a su niña para hacer sus necesidades fisiológicas. A esta falla se le otorga el 3º premio de la sección especial…. Pero “Porcades” y su atrevimiento consiguen alzarse con el 1º premio de ingenio y gracia.

En 1975 y para celebrar su retirada definitiva de la sección especial, Julián Puche nos regala con su falla más

1975.- Falla Na Jordana

1975.- Falla Na Jordana

celebrada: “Naufraguen les tradicions”. Una magistral falla apologética, considerada entre las mejores de las plantadas en la historia fallera, que trataba sobre la gradual desaparición de las costumbres valencianas. En ella destacaba sobremanera su bella composición, la fuerza expresiva de sus figuras y la riqueza de ornamentación.

En Abril de 1975 José Puche se incorpora a la empresa Lladró dejando momentáneamente de firmar fallas, lo cual no impide que continúe en el taller como estrecho colaborador en los proyectos de su padre como es en ese año el de Obispo Amigó – Cuenca, comisión en la que en este y en años venideros tanto padre como hijo ofrecerán un verdadero recital de grandes fallas jalonadas por el éxito y la aclamación popular. En ese primer año de 1976 ya se obtiene el 1º premio de la sección 1ªB con “Burrocracia”.

Julián toma el relevo de su hijo José en la Falla San Vicente – Falangista Esteve tras su exitoso paso en el que ganó tres primeros premios en las tres fallas plantadas. Pues curiosamente, también son tres años seguidos

1979.- Falla O. Amigó - Cuenca

1979.- Falla O. Amigó – Cuenca

los que la comisión confía en Julián y en ninguno de ellos logra alzarse con el máximo galardón.

Sí que sigue cosechando éxitos en Obispo Amigó, ya que al año siguiente, en 1977, consigue el doblete: 1º premio de sección y 1ª premio de ingenio y gracia de 1ªB con la falla “La nit”. Continua recreándose en la minucia mimando la calidad de ejecución de sus elegantes formas.

1979 marca el inicio de un antológico final de carrera de Julián Puche; desde este año a 1981 va a plantar 8 de sus 80 fallas y conseguirá nada más y nada menos que 5 primeros premios

En Obispo Amigó – Cuenca celebran su 50 aniversario y deciden dar un salto cualitativo a la falla dotando al artista del presupuesto necesario para acceder a la categoría de plata: 1ªA. Julián plantará la primera de una serie de tres elegantes fallas firmadas por él (con la evidente colaboración de José Puche) que marcan un periodo espectacular para la comisión y que son admiradas desde entonces hasta nuestros días. Personalmente, en mi supuesto listado de mejores fallas que he tenido la suerte de contemplar, éstas entrarían seguramente en la parte alta de la clasificación

“A la lluna de Valéncia” es un catafalco que recibe el éxito desde la línea reivindicativa: el “llaurador valencià” se duerme a la luna de Valencia mientras los enemigos le acosan. Acompañaría al merecido doblete con 1º premio y 1º de ingenio y gracia de 1ªA el indulto de su ninot por parte del Gremio de Artistas Falleros.

La producción fallera de los Puche en 1980 se reduce a dos catafalcos: Espartero – G.V. Ramón y Cajal y

1980.- Falla O. Amigó - Cuenca

1980.- Falla O. Amigó – Cuenca

Obispo Amigó – Cuenca….. y con ambos consigue el 1ª premio, tanto de sección 1ªB como de 1ªA. En la primera de ellas Julián nos muestra bajo el lema “L’as de copes” una serie de significados y acepciones que tiene la palabra copa. Acompaña, hecho que será común en muchas fallas de la firma Puche, el 4º premio de ingenio y gracia. Y en Obispo Amigó vuelven a dar toda una lección magistral de cuidado del detalle, de pulcritud en los acabados y de un estilo sobrio con una caricatura de trazos elegantes.

Antes, en la Exposición, Julián Puche consigue su quinto Ninot Indultat con la escena “La corda fluixa” que en la temática de la falla representa un número de funambulismo mostrando los equilibrios que tienen que hacer tres jubilados con sus míseras pensiones para llegar a fin de mes. Un grupo de los más destacados de los presentes en Monteolivete por su equilibrio, dinamismo y expresividad. La falla, con una espectacular cabeza de caballo coronada por un grupo de payasos, llevaba por lema “El circ” y presentaba en sus escenas una sucesión de números circenses que servían de excusa para criticar diversos aspectos de la situación económica y política de la transición democrática. Junto al 1º premio de 1ªA, el Ninot Indultat y el Millor Ninot de sección el catafalco se ve destacado también con el 1º premio de ingenio y gracia.

Resulta bastante insólito que un mismo artista presente, a niveles de sección altos, 1ªA, dos proyectos y que con ellos acapare el 1º y 3º premio de sección el 1º premio de ingenio y gracia, el Ninot Indultat y el Millor Ninot de secció………. pues esto es exactamente lo que consiguió Julián Puche en 1981, el año previo a su jubilación.

En Espartero, que accede a la sección de plata celebrando el 75 aniversario de la fundación de la comisión, es donde consigue el 3º premio, el 1º de ingenio y gracia y el Ninot Indultat.

1981.- Ninot Indultat (Falla Espartero - G.V. Ramón y Cajal)

1981.- Ninot Indultat (Falla Espartero – G.V. Ramón y Cajal)

La última falla que realiza Julián Puche, que no José, para Obispo Amigó – Cuenca cierra el espectacular trienio de éxitos en 1ªA con esta comisión y supone un perfecto broche de oro a la carrera profesional del artista. Un enorme sol con cara humanizada como parte central de la falla y que bajo el soporte de la contaminación y la ecología conforman otra imagen monumental díficil de eliminar de nuestra memoria fallera. No en vano “La contaminació” revalida un año más el 1º premio de la sección y es acompañado de la distinción al Millor Ninot de secció.

En 1982 Julián Puche deja de firmar fallas pero no se aleja del taller en el que ayuda a su hijo y a su discípulo Luís Martínez Canuto.

Julián Puche Ferrandis fallece en el año 1984, tan sólo tres años después de plantar su última falla dejando tras de sí un enorme legado de grandes obras falleras

~ por jvmarco en 25 mayo 2015.

Una respuesta to “JULIÁN PUCHE. LEGADO DE GRANDES FALLAS”

  1. Precioso reportaje. Ójala alguien escriba un libro, parecido al de Luna, de Julián Puche y su familia. ¡¡ Genial Julián Puche !! (y por supuesto su hijo José). Para mí, junto con Salvador Debón, los dos mejores artistas falleros de la historia.

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